Cerrar los ojos

Exaltar los sentidos, para comprometer el alma...

Primavera



Disfruto el aprendizaje de las cosas comunes. Tagami Kikusha

10 de mayo de 2009

Nada esta



Solitaria se siente, un poco de capricho contenido la inquieta y sus sentidos descolocados perturban sus percepciones.
Casi sin pensar, se encuentra con su pasado, con un interior oscuro lleno de interrogantes sin respuestas claras.
La fusión del desencanto y el presente inamovible la derrotan, la dejan desolada.
Mirando por una ventana ve un paisaje otoñal, que la lleva a la casona del campo, el recuerdo la traslada sin pasaje a un mundo místico y sin verdades plenas.
Ese otoño fue crucial, un antes y un después una bisagra de vida.
Nada la conforma quizás por su histérica forma de ser y eso no la deja tranquila ni gozar del logro, haber salido indemne de semejante pasado.
Bah! indemne es una forma de decir, porque su locura sigue latente, sus miedos siguen en silencio, mudos comprimidos estrujados para no sentirlos.
Su euforia se agoto, ahora la melancólica calma se acomodo en su vida lacónica.
Nada la sorprende; que tristeza...
Ella la mejor de todas se fue sin decir nada, se fue, abonándolo todo.
Dejando todo por estar harta de tanta estupidez.
Sin embargo, ella extraña la adrenalina que inyectaba la locura en sus venas.
Nada es como era, solitaria se siente aunque vuelva a recordar a sentir, a soñar con el pasado que dejo atrás.
Mirando por la ventana la sorprende un abrazo, un beso, nunca descubre quien fue,la visión desdibujada de su alma se desvanece al ver la puerta abierta del cuarto y un cuerpo que se aleja que no reconoce.
La angustia ver aquel fantasma, sabe que no lo soñó, él fue quien la trajo de vuelta al presente. EL la amo tanto y ella lo sabe, lo siente, pero aun así se siente solísima...
El ya no esta y ella ... sigue errante con su vida buscando sin saber que...