Cerrar los ojos

Exaltar los sentidos, para comprometer el alma...

Primavera



Disfruto el aprendizaje de las cosas comunes. Tagami Kikusha

20 de agosto de 2009

Cerrando puertas...


Cuando terminamos algo, suponemos o al menos pensamos que por un tiempo no tendremos que vernos con el tema nuevamente.
Cerramos el paréntesis para comenzar con algo nuevo.
Pero ¿que pasa cuando uno cree que algo terminó y solo hubo puntos suspensivos?
Como queda uno frente a aquello que ha vuelto con nuevos bríos o con una solapada tranquilidad para envolvernos con fuerza y llevarnos donde habíamos creído que eso terminaba.
Como aceptar el fracaso de no haber logrado cerrar la puerta. De tomar distancia suficiente para decir hasta acá!
Jamas haber pensado en la alternativa de un fracaso nos toma desprevenidos.
La adrenalina que lleva sumergirse en el terreno de lo inesperado, a veces nos atrae, pero si pensamos un segundo... ¿y si vemos con claridad que eso solo nos llevara a hundirnos por siempre? Como hacer para decirnos internamente NO.
¿Como ponernos limites? ¿Como no sucumbir ante la pasión de aquello que no podemos manejar?
Cerrar puertas quizás sea fácil, pero hecharle llave es para algunos imposible.