Cerrar los ojos

Exaltar los sentidos, para comprometer el alma...

Primavera



Disfruto el aprendizaje de las cosas comunes. Tagami Kikusha

7 de septiembre de 2009

Encuentros fortiutos


Nada salia como debía, eran esos días enrarecidos, se había levantado con la mejor onda, pero ya al prender la luz para ver el reloj, la luz estaba cortada, obvio que el capuchino, era una misión imposible de hacer y solo quedaba darse un baño reparador y combatir esa mala racha mañanera y comenzar el día.
Salio del departamento; apurado por el inconveniente de la luz, olvido su agenda, donde indicaba todos los horarios de las entrevistas programadas un mes antes, pero sabia que en la oficina habría una copia en su ordenador; así que siguió su camino.
Llego algo agitado a la puerta del ascensor, casi sin notar, se paro a su lado una señorita muy bonita, con un aroma espectacular, no pudo contener la mirada, así que giro su cabeza y quedo enmudecido por ver tanta belleza. La chica permanecía inmutable y totalmente ajena a su entorno. Todos entraron al ascensor y el con arte de galán le cedió el paso. Ya dentro algo apretados, todos indicaron los pisos y la casualidad indico que los dos iban al piso 12.
Comenzó a ponerse nervioso a tocarse el pelo, ya que no recordaba si había tenido tiempos siquiera de peinarse y mirarse al espejo. Al entrar a la oficina todos saludaron a la señorita, el era invisible a los ojos de sus compañeros.
Su secretaria rápido se acerco y le susurro que se aprontara en su oficina ya que tenia la primera entrevista con la nueva gerente general de la compañía, donde debía darle un rápido pero y contundente estado de situación de la compañía.
Ahí mismo sus nervios y adrenalina comenzaron a enervar sus músculos y facciones no estaba preparado para eso. Pensaba que podía repasar números a la hora del almuerzo, pero los tacos de la mujer sonaban cada vez mas cerca de la puerta de su despacho.
Sin mediar palabra extendió su mano, lo miro pasando inspección desde sus zapatos desabrochados a su corbata fuera de los tonos del traje.
Bueno Uds. es...ella comenzó a decir,pero él rápidamente contesto soy el gerente de finanzas de la compañía, he estado a cargo durante mas de...
- Eso no me importa, ahora.Con un tono enérgico cortó la frase y siguió diciendo, solo quiero saber en que estado estamos y como se encuentra la Compañía y como nos posicionamos frente a nuestro principal competidor.
-Bueno si me permite, respondió él.Le indicare inmediata mente, he realizado un cuadro de situación que la ubicara en todo lo que me consulta.Desprolijamente empezó a desparramar papeles, no encontraba en su escritorio ni ordenador, el archivo con todos los datos y números.
Transpirando la invito con un café tanto como para ganar tiempo.Ella con un gesto negó la invitación mientras lo miraba sin perder ningún detalle.
Los teléfonos no dejaban de sonar.
Su secretaria no tenia ni idea de lo que buscaba ya que el tema era tan secreto que muy pocos tenían accesos a esa información.
Casi por arte de magia un llamado fue el salvador , el celular de la señorita sonó y parecía ser una llamada de mucha importancia ya que se disculpo otra vez con un gesto y salio del despacho.
El no podía dejarse de cautivar con su belleza, pero sabia no era el momento para eso y que dependía de su informe para mantener su empleo.
Apareció el archivo en cuestión y pudo dar todas las explicaciones y detalles. La señorita satisfecha se paro y dijo: me gusta su forma de trabajar creo que nos llevaremos bien. Lo espero a cenar hoy a las 20.00 en el resto del hotel .Sin informes por favor quiero saber cuanto recuerda de toda esta cascada de datos y ver a ciencia cierta si es verosímil el informe.Participara el principal accionista de la compañía y no quiero errores.
Sea puntual.
Esa fue la ultima frase al verla partir. No cabían dudas de que era muy sagaz, que en su manera había algo que lo sedujo aun más que su belleza.