Cerrar los ojos

Exaltar los sentidos, para comprometer el alma...

Primavera



Disfruto el aprendizaje de las cosas comunes. Tagami Kikusha

23 de noviembre de 2008

Nadie fue testigo

Nadie estaba atento esa noche.
No se pudo reconocer el arma homicida, porque no fue hallada.

Que sin sabor deja para aquel oficial, anunciar la muerte de alguien tan joven. Podía ser su hermano, o él mismo el que se hallaba tirado en la vereda de esa casa .
Nadie fue testigo de tanto horror, como explicar el llanto y los gritos de la mujer que se topo con tan dramática situación...
Nadie vio nada... Salvo aquel perro que aun seguía ladrando con furia a todo el se paraba cerca de la reja.¿Que habría visto aquel animal para dejarlo tan fuera de sí?.
Solo la mujer de aquel pobre hombre que volvía a su casa después de tantas horas de trabajo pudo reconocer el cadáver, por sus ropas que estaban manchadas de sangre, el dinero junto con un bolso nunca lo encontraron, desaparecieron como el asesino ese noche.Sin dejar rastro...
La solidaridad no le basto al único testigo que intento llamar al 911. Lo encontraron mas tarde en el jardín de una casa vecina...MUERTO.