Cerrar los ojos

Exaltar los sentidos, para comprometer el alma...

Primavera



Disfruto el aprendizaje de las cosas comunes. Tagami Kikusha

11 de febrero de 2009

TARTAGAL S.O.S.

Por momentos me asombro de la capacidad que tenemos los Argentinos para creer, en anuncios que prometen mejoras para parte o toda la sociedad, y mas allá de ver con nuestros propios ojos que eso es simple y llanamente una mentira; seguimos creyendo como si fuera parte de una historia ajena.
¿Hasta cuando tendremos esta capacidad de avestruz, que nos lleva a situaciones que por momentos parecen películas de ficción?
Anuncios , en letra de molde se derrochan como las ilusiones de tanta gente,esta es solo una de las tantas muestras de la incredulidad argentina.
Tartagal una ciudad que fue, es y sera pobre,(sin ánimo de sentenciar), si alguien no decide hacer algo (como con el resto del país) para que salga de una crisis histórica.
Hoy leo y escucho que nuestra presidente, dice que el problema de la gente en Tartagal es su pobreza.Que descubrimiento! pensé que el ir hasta Salta después de su recorrida europea con aires de realeza, podría haberla despertado un poco de ese sueño aletargado en el que nos insiste mantener, o quizas darle alguna palabra de esperanza una presidente con plan para ejecutar con solidez para su gestión y no un lamento ya archi conocido, donde la pobreza es la unica culpable del destino de mucha gente, que sin duda llego a ser pobre por la propia incapacidad de gobernadores, legisladores y toda comitiva de politicos que conducen a sus propia gente a un callejon sin salida.
El problema de la gente de Tartagal es que nunca cumplieron con las promesas realizadas.Claro!!! quien se acuerda del 2006, ya votamos ya ganaron y siga mas de lo mismo.
Quizás hacer algo de memoria frente a las noticias de la época nos ponga un poco mas a tono con la realidad que nos aplasta, nos agobia, nos conmueve,nos deja estupefactos , la realidad se nos presenta desnuda y no somos capaces de verla, nos abofetea y no la sentimos.
El presidente de turno anuncio obras por 40, 7 millones o según otros por mas de 100 millones, en el 2006 despues de una tragedia similar. (ver Notas)
Ahora como puede ser que a pesar de haber pasado 2 años aun las obras no están la lluvia sigue y ¿ el dinero? ni pregunto donde fue, porque seria muy triste la respuesta.
Por todo esto, me da asco ver como hacen la distribución de la riqueza, parece que es mas argentino aquel que ¿vive? en el conurbano bonaerense, que el pobre cristiano que le toca vivir en Tartagal Salta (por nombrar solo un ejemplo).
No me esmere en buscar un antecedente a esta tragedia pero como lo hice yo puede hacerlo cualquier funcionario y ejercer su capacidad de gestión, para que que esta realidad cambie, y su poder de policía para salvaguardar el patrimonio de los que sin ayuda lograron tener un techo y ahora el agua se los arrancó, si se quiere buscar un culpable que mejor que el agua ¿no?
Miremos por un momento la realidad!!! y dejemos que ella nos haga pensar en que es lo que hacemos cada vez que ponemos nuestro voto en una urna.
Para que vean que esto no es una reflexion, hueca de contenido, van algunas de las noticias publicadas por el DIARIO LA NACIÓN y nos ayuden a refrescar la memoria.


Fuente Diario La Nación 24 de junio 2006
Se complica el panorama en el Norte
Firman convenios para obras de emergencia en Salta

Kirchner y el gobernador de la provincia firmaron un acuerdo que preve una inversión de $ 40 millones; la situación sigue siendo crítica por las inundaciones

Jueves 6 de abril de 2006 | 12:35 (actualizado hace 1042 días)


Firman convenios para obras de emergencia en SaltaEl gobernador Romero y el secretario de Obras Públicas de la Nación, José Francisco López, realizaron el anuncio Foto: Telam

El presidente Néstor Kirchner y el gobernador de Salta, Juan Carlos Romero, firmaron esta mañana convenios por 40,7 millones de pesos para la realización de obras de emergencia en el norte de la provincia, castigado por las inundaciones y con más de 300 pobladores evacuados.

Los trabajos consistirán en el control de erosión y estabilización del cauce del Río Tartagal, la construcción de defensas contra la erosión hídrica en barrios de Mosconi y Vespucio, relocalización de viviendas y estabilización en la Quebrada de Galarza, entre otras.

El desborde el Río Tartagal provocó una situación muy crítica para las localidades aledañas, donde ayer se cayó un puente peatonal, el agua ya derrumbó 60 viviendas y otras 90 están en peligro, mientras el pronóstico meteorológico sigue anunciando lluvias para la zona.

Las obras se realizarán en los municipios de Tartagal, General Mosconi, Aguaray y Salvador Mazza, cuyos intendentes participaron del encuentro en la Casa Rosada, con excepción del jefe comunal del primer distrito, Héctor Darío Valenzuela.

También estuvieron presentes en la reunión el vicegobernador salteño, Walter Wayar, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido; el secretario de Obras Públicas, José López, el titular del Foro de Intendentes Justicialistas, Miguel Angel Aleman, y diputados y senadores nacionales por la provincia.

En conferencia de prensa, el gobernador salteño remarcó que los trabajos comenzarán una vez que concluyan las lluvias y que demandará "unos ocho o nueve meses".

El grueso de la inversión se destinará a la relocalización de viviendas e infraestructura en la localidad de Tartagal, para lo que se destinarán 14,3 millones de pesos, aunque Romero anticipó que las 50 familias que perdieron sus casas se les otorgará viviendas en complejos habitacionales ya en construcción.

El plan de obras también prevé la realización de un estudio hídrico integral para la sistematización de escurrimientos superficiales y provisión de agua potable en la zona afectada por la crisis y la construcción de defensas contra la erosión hídrica en Villa Tranquila y Barrio San Cayetano.

También trabajos de control de erosión, estabilización de cauce y protección de obras de arte del Río Tartagal; intervención integral para el mejoramiento de infraestructura urbana en Villa Tranquila; estabilización y defensa de Quebrada de Galarza, sobre la ruta nacional 34, y desagües pluviales en Villa Güemes y Aguaray.

En Salta
La canalización del río Tartagal deberá concluir en 6 meses
Será antes de la temporada de lluvias

Sábado 24 de junio de 2006 | Publicado en edición impresa


SALTA.- En seis meses deberá terminarse la canalización del río Tartagal, cuyas crecidas el verano pasado derrumbaron centenares de viviendas en la cabecera del departamento San Martín, donde ayer se iniciaron simbólicamente los trabajos.

El objetivo es concluir las tareas antes de la temporada de lluvias, que puede comenzar a fines de octubre o demorarse algunos meses, aunque algunos empresarios de la zona aseguraron: "Es difícil creer que durante 180 días no lloverá".

El jueves último, el ministro de Hacienda y Obras Públicas, Javier David, firmó los contratos con las firmas Homaq SA e Inmac SA, encargadas de controlar la erosión del río Tartagal y la canalización y revestimiento del tramo donde se produjo el colapso (con un presupuesto de más de 10 millones de pesos), y los desagües pluviales de Villa Güemes de Tartagal, por más de 13 millones de pesos.

También se firmaron acuerdos con la empresa MEI Obras y Servicios, por 8 millones de pesos para defensas contra la erosión hídrica en Villa Tranquila y barrio San Cayetano, de General Mosconi.

Además, se está construyendo el puente en la ruta nacional sobre el río Seco, al sur de Tartagal, cuya caída provocó el aislamiento de más de 150.000 pobladores del norte salteño. También se mejorarán caminos y se harán otros trabajos que, según el ministro David, representan más de 100 millones de pesos.

Lamentablemente, este presupuesto fue asignado luego de que la emergencia hídrica pusiera en diarios, radios y en imágenes de televisión de todo el país el drama que vivían los habitantes de una zona históricamente olvidada, pese a su potencial hidrocarburífero, agropecuario y forestal.
Aún esperan a Kirchner

Durante aquellos días, se escucharon fuertes críticas y manifestaciones, ya que además de los problemas citados hubo cortes de la provisión de luz, agua y teléfonos. Los pobladores reclamaban la presencia del presidente Néstor Kirchner, y el pedido se reiteró en una reunión con legisladores kirchneristas realizada en Salta algunos meses después. Pero la visita se sigue esperando.

Ayer, en la zona estuvieron los ministros Brizuela y David, el vicepresidente del Senado, Marcelo López Arias (PJ-Salta), el diputado nacional Andrés Zottos (Renovador-Salta) y el secretario de Obras Públicas, Héctor de la Fuente, junto con los intendentes de Tartagal, Darío Valenzuela y de General Mosconi, Isidro Ruarte.

El periodista local Héctor Torres, desde General Mosconi, dijo que los vecinos consideran que las obras permitirán solucionar problemas, pero que no generarán muchas fuentes de trabajo y son sólo por seis meses. Además, lo que se pide son medidas que ayuden a que se generen soluciones integrales para los olvidados departamentos norteños de San Martín, Orán, Rivadavia, Iruya y Santa Victoria.

Carlos Pastrana


Otra mas


El calvario de Tartagal

Martes 11 de abril de 2006 | Publicado en edición impresa


La atención y los sentimientos de muchísimos argentinos siguen fijos en el noreste de la provincia de Salta, en Tartagal, donde casi en la frontera con Bolivia hay varios miles de compatriotas que resisten a duras penas las inclemencias del tiempo y el embate de las enfurecidas aguas de por lo menos tres ríos.

Como si no hubiesen tenido suficientes padecimientos durante el verano, cuando esos cursos de agua - Tartagal, Seco y Bermejo- se desbocaron por vez primera, los hermanos salteños soportan ahora las alternadas embestidas de la lluvia y de los torrentes, empeñados en retroalimentarse y asediar a quienes disponen de muy escasos recursos para apaciguarlos.

La primera de esas catástrofes ya había generado impotencia e indignación. Pocos -o ninguno- han logrado explicarse por qué los sucesivos gobiernos nacionales y provinciales no tomaron precauciones, en tiempo y forma debidos, para evitar o, por lo menos, atemperar las consecuencias de estas circunstancias climáticas. Ahora, la indignación es, si cabe, mayor pues la experiencia de hace alrededor de dos meses no sirvió para nada: los habitantes de esa región no sólo están incomunicados por efectos de las crecidas, sino también por la sordera de sus autoridades, con la circunstancia agravante de que la persistencia de esas calamidades hasta los han privado de los recursos adecuados para atender las necesidades más primordiales.

La acumulación de agua ha transformado a vastas zonas en reservorios no controlables, donde ha proliferado el mosquito Aedes aegypti, vector del dengue. De hecho, en las últimas horas se detectaron cinco casos de esa enfermedad a 100 kilómetros de Tartagal y uno en Salvador Mazza, donde se registraron cuatro casos de paludismo.

Tardía, por lo visto, ha sido la determinación de declarar el estado de alerta y el monitoreo permanente de los cauces de los ríos y de las condiciones de alerta. Entretanto, las aguas se quieren seguir devorando las defensas que les oponen, tales como treinta mil bolsas de arena, los esqueletos de más de medio centenar de autos reducidos a chatarra, materiales de construcción en desuso y escombros. Acumulación que es producto esencial del incansable trabajo de los propios perjudicados, quienes en su mayor parte le han plantado la cara a la desgracia y pugnan por no abandonar los lugares en los cuales ha transcurrido su existencia.

Pero el implacable efecto del agua sigue haciendo de las suyas. Los sectores de Tartagal que dan a la vera del río van siendo literalmente comidos por las aguas y abundan los vecinos que han perdido todas sus posesiones por causa de la inundación.

Los reproches de nada sirven. Pero sería más que positivo que una vez superada esta emergencia, se hiciese un acto de reflexión y de autocrítica. Por ejemplo, para esclarecer por qué una vez terminadas las lluvias del verano reciente no fueron tomadas al menos las precauciones mínimas para atender una probable reiteración, tal como así ocurrió, de este ingrato fenómeno.

También habría que preguntarse a qué obedecería este brusco cambio de las condiciones meteorológicas. Más de un experto señala un testimonio desgarrador: el censo forestal de 1935 determinó que en nuestro país había 1.100.000 kilómetros cuadrados de tierras forestadas, lo cual equivalía al 39 por ciento del territorio nacional. Hoy sólo quedan 330.000 en esas condiciones, o sea menos del 12 por ciento de ese territorio, deforestado por el avance desordenado de las fronteras agropecuarias, los incendios y las talas indiscriminadas. De la mano de esas políticas devastadoras cambian para mal los regímenes de lluvias y se incrementan las inundaciones y la erosión hídrica y eólica.

No en vano, una entidad no gubernamental, Greenpeace, advirtió en su momento acerca de que el remanente arbóreo también estaba en peligro: "En Salta hasta se están vendiendo reservas ecológicas para convertirlas en campos de cultivo. Los lugares más castigados son las selvas de Yungas y la misionera, el monte chaqueño y la región de Tartagal".

Se aprecia que nada de cuanto ocurre en esta última población es producto de una imprevisible coincidencia. Tal vez, el único aspecto positivo del castigo que padece Tartagal pudiese ser que las autoridades nacionales y provinciales cayesen en la cuenta de una vez por todas de cómo la irresponsable mano del hombre está generando condiciones climáticas adversas y desencadena irreparables catástrofes ambientales.

Quizas ya no hay lugar en la memoria:

Tartagal: el puente carretero, más comprometido
Es el que une las riberas norte y sur de la ciudad salteña; se agrava la situación por las inundaciones

Viernes 7 de abril de 2006 | 14:00 (actualizado hace 1041 días)


Otro tramo de la losa que sostiene el puente carretero que une las riberas norte y sur de la ciudad salteña de Tartagal, se resquebrajó hoy, mientras una llovizna se registraba en la zona.

Fuentes de la Secretaría de Desarrollo Regional de Salta informaron que esta mañana "se partió un paño y medio de la losa del puente carretero" en Tartagal.

El número de evacuados en esa ciudad ascendió en las últimas horas a 400, informaron fuentes de la Dirección de Protección Civil.

En tanto, se registraban intensas lluvias en la cuenca de las sierras de San Antonio, ubicada al oeste de Tartagal, desde donde bajan los ríos.

Saqueo. Ayer, medio centenar de vecinos apedrearon el Centro Municipal de Capacitación de la localidad de Tartagal, donde exigieron la entrega de la mercadería que envió el gobierno nacional para asistir a los evacuados por el desborde del río homónimo, se informó hoy.

En el lugar se habían concentrado vecinos de distintos barrios para exigir la entrega de bolsones de asistencia, indicaron voceros de la comuna de Tartagal y señalaron que las agresiones por momentos "fueron sumamente violentas".

Convenios. El presidente Néstor Kirchner firmó ayer nueve convenios con la provincia de Salta, por un monto de 40 millones de pesos, destinados a obras de emergencia en las zonas afectadas por las intensas lluvias.

Hay mas!!!

Crítica situación en Salta
En Tartagal, el 80% de los puentes tiene riesgo de derrumbe
Ayer fueron clausuradas dos pasarelas peatonales que corrían peligro de caerse

Martes 4 de abril de 2006 | Publicado en edición impresa


En Tartagal, el 80% de los puentes tiene riesgo de derrumbeEmpleados de la Municipalidad de Tartagal trabajan en las defensas del río homónimo, donde la crecida socavó los terrenos circundantes Foto: Maxie Amena / Enviado especial

TARTAGAL, Salta.– La contradicción es inevitable. Esta ciudad, que hace más de una década se convirtió en noticia gracias a los piquetes que cortaban las rutas, hoy vive sitiada por la fuerza de un río que amenaza con dejarla incomunicada y partida en dos.

El 80% de los puentes está comprometido y con peligro de derrumbe, informó a La Nacion el intendente de la ciudad, Héctor Valenzuela. Dos de esos puentes –pasarelas peatonales de madera– fueron clausurados porque los técnicos de la municipalidad determinaron que corrían peligro de venirse abajo.

Si en las próximas horas siguieran las lluvias y aumentara el caudal del río Tartagal, que atraviesa la ciudad, se cerrarían los otros dos pasos carreteros, las únicas salidas de la ciudad hacia el Sur, y miles de vecinos quedarían aislados.

“Los dos puentes están en observación”, dijo Valenzuela. Se trata del puente de la avenida Pakam y del de la ruta nacional 34, que, según explicó el intendente, tienen cuatro canalizaciones pluviales que ponen en riesgo su sostén. “La situación es crítica porque está lloviendo en los cerros y para los próximos días se espera más agua”, agregó.

El panorama en la cuenca del Tartagal es desolador. Buena parte de las casas que se levantaban en la calle Entre Ríos al 100 se encuentran en el fondo del barranco, arrastradas y desarmadas por la fuerza del agua y del barro. Algunas quedaron literalmente partidas al medio. Y otras, socavadas, con los cimientos a la vista y a centímetros del abismo. "Según los informes de Defensa Civil, son 50 las casas en peligro de derrumbe. Pero sus propietarios se niegan a dejarlas, por más que tienen la corriente de agua a menos de un metro", aseguró Luis Leguizamón, responsable de la municipalidad de Tartagal en la coordinación de los trabajos de lucha contra la catástrofe.

Ayer, unos 200 hombres trabajaban aun cuando casi no quedaba luz para colocar bolsas de arena a fin de evitar que la erosión del agua, que viene con fuerza desde la naciente, siguiera profundizando y ensanchando el cauce del río Tartagal.

Es incontable la cantidad de relleno que ya se ha colocado en el río: unas 30.000 bolsas de arena, los esqueletos de 50 autos convertidos en chatarra, caños en desuso, restos de casas venidas abajo. Todo suma para tratar de parar la fuerza del agua. Hacia la noche fue colocada una plataforma hecha con tambores vacíos para canalizar parte del caudal.
La última defensa

La semana última, en sólo tres días el agua levantó las placas de cemento que cubrían los lados y el fondo del lecho. A partir de allí, avanzaron sobre la tierra colorada sobre la que se levantan tantas casas que están en peligro.

Elsa de Tarantini zapatea sobre el felpudo delante de su casa para refirmar: "Aquí el río no va a llegar". Su puerta está justo delante del puente peatonal que la municipalidad clausuró ayer. Están en peligro de derrumbe. El puente y la casa.

"No me voy, porque adónde me voy a ir. Hace 35 años levantamos esta casa y ahora no va a quedar nada", se lamenta la mujer. En aquellos años, dice, el río tenía playita de arena y una profundidad de menos de un metro. "Mi marido se metía y cruzaba al otro lado a pie", recuerda. Pero la nostalgia y el miedo a perder todo la mantienen firme al pie del barranco. "Dios me va a cuidar", aventura.

Elsa es una de las 200 personas que la municipalidad local considera que deberían ser evacuadas. Pero muchas familias se niegan a ser trasladadas; no quieren ir a vivir a alguno de los tres centros de evacuados, que hoy albergan a unas 150 personas que ya perdieron todo.

"Yo no le tenía miedo al río; fue parte de mi infancia. Pero ahora le tengo terror. Era un riacho angosto y ahora tiene una fuerza incontrolable. Pero a nosotros este río que nos vio crecer no nos puede echar. No se va a atrever", sentencia María Paz, que vive en Entre Ríos 85.

El panorama frente suyo es desalentador. Su vecino de enfrente cerró todo y se fue. Dejó sólo un cartel que reza: "Me trasladé a 9 de Julio 111". Del otro lado del barranco hay una casa partida al medio. Un caballito-mecedora quedó solito sobre el barro.

A pasos de la mitad de una pieza que quedó en pie, un perro desorientado ladra a los que entran. Un parroquiano advierte que se debe tener cuidado: el chucho era el guardián de esa casa que ya no existe.

Más allá de los esfuerzos humanos, el río avanza con fuerza. Y haciendo burbujas. "¿Sabe qué significa? -pregunta Elsa-. Que en los cerros está lloviendo y que nos espera más agua."

Por Evangelina Himitian
Enviada especial
Para ayudar a los damnificados
Pedido de la Red Solidaria
Ropa y alimentos


Salta: desborde en el río Tartagal
Las lluvias de las últimas horas agravaron la situación en el norte provincial donde evacuaron a 30 familias; también se registraron crecidas en el río Seco

Miércoles 29 de marzo de 2006 | 15:59 (actualizado hace 1050 días)

Salta: desborde en el río TartagalEl agua erosionó el cauce del río, avanzando sobre los fondos de las casas Foto: Gentileza diario El Tribuno (Salta)

SALTA - Al menos 30 familias fueron evacuadas en las últimas horas en la ciudad salteña de Tartagal - 365 kilómetros al norte de Salta capital- como consecuencia del desborde del río con el mismo nombre.

Las lluvias de las últimas horas en el norte provincial agravaron la situación en ese río en el que las tormentas de fines del año pasado habían provocado socavones en la canalización y luego una profunda cascada.

Al menos 30 familias fueron evacuadas, se informó oficialmente.

En tanto, el paso por el badén del río Seco permanecía desde esta mañana habilitado únicamente para vehículos pesados, debido a que el cauce creció levemente.

DIOS NOS SALVE DE LAS LLUVIAS, LA SEQUIA, LAS CENIZAS DEL VOLCAN, EL GRANIZO, EL TEMPORAL, EL TORNADO, ETC, ETC, ETC Y SOBRE TODO DE NUESTROS GOBERNANTES AMEN.